¿Cómo se inventaron los rayos X?
William Crookes investigaba los efectos de ciertos gases al aplicarles descargas de energía, sus experimentos se desarrollaban en tubos de vacío y electrodos para generar corrientes de alto voltaje, ésto fue llamado el Tubo de Crookes; sin embargo el tubo, al estar cerca de placas fotográficas, generaba en las mismas algunas imágenes borrosas, pero Crookes no le dió importancia.
En 1887 Nikola Tesla comenzó a estudiar el efecto creado por los tubos de Crookes, pero solamente advirtió a la comunidad científica el peligro para los organismos biológicos que suponía la exposición a esas radiaciones.
El 8 de Noviembre de 1887 el físico Wilhelm Conran, comenzó a realizar experimentos con los tubos de Crookes y la bobina de Ruhmkorff, analizando los rayos catódicos para evitar la fluorescencia violeta que producían los rayos catódicos en las paredes de un vidrio del tubo; para ésto, creaba un ambiente de oscuridad y cubría el tubo con una funda de cartón negro; al conectar su equipo por última vez en la noche, vió un débil resplandor amarillo-verdoso a lo lejos, y es que tenía sobre un banco una solución de cristales de platino-cianuro de bario, en el que observó un oscurecimiento al apagar el tubo. Al encender nuevamente el tubo, el resplandor se volvía a producir; retirando más lejos la solución de cristales comprobó que la fluorescencia se seguía produciendo, hasta que determinó que los rayos creaban una radiación muy penetrante, pero invisible. Los rayos podrían atravesar grandes capas de papel e incluso metales menos densos que el plomo.
Las siguientes semanas (cuenta la historia que 7) continúo estudiando el fenómeno producido, y cuando pensó en fotografiarlo se dió cuenta que las placas fotográficas que tenía en su caja ¡ya estaban veladas! Fue así como intituyó la acción de estos rayos sobre la emulsión fotográfica y se dedicó a comprobarlo. Colocando una caja de madera con unas pesas sobre una placa fotográfica, el rayo atravesaba la madera e impresionaba la imagen de las pesas en la fotografía. Realizó varios experimentos con objetos como una brújula y el cañón de una escopeta, para poder comprobar su distancia y el alcance de los rayos pasó al cuarto de al lado, cerró la puerta y colocó una placa fotográfica, obteniendo así, la imagen de la moldura, el gozne de la puerta e incluso los trazos de la pintura que la cubría.
Fue entonces que hasta el 22 de diciembre realizó la primera prueba con humanos, como no podía manejar al mismo tiempo su carrete, la placa fotográfica de cristal y exponer su propia mano a los rayos, le pidió a su esposa que colocara su mano sobre la placa durante quince minutos. Al revelar la placa de cristal, apareció lo que sería la primera placa radiográfica del cuerpo humano de la historia, los huesos de la mano de Berta, con el anillo “flotando” sobre estos.

Primera radiografia
Como dato curioso, en un principio se llamaron “rayos incógnita“, que sería lo mismo que “rayos X” pues no se sabía cómo eran provocados. Fue así como surgió la Radiología… ¿increíble no?